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ESTADÍSTICA Y REALIDAD
Actualidad Social



Con la crisis actual nos toca a todos aprender a marchas forzadas el lenguaje de las estadísticas con que los expertos nos explican cada día lo que ha pasado, lo que pasa y lo que va a pasar. No hace mucho tiempo nos tocó aprender lo que era una gota fría, un tsunami o una DANA, anteriormente habíamos aprendido lo que era la prima de riesgo y la diferencia entre un rescate bancario y el IPC.
Ahora toca aprender si la curva de afectados por el coronavirus es lineal o logarítmica, si el RO es mayor de uno y si la evolución de la curva se aplana o es un pico. Si es mejor un test rápido o si hay que medir la IgM, la IgA o la Ferritina.
De pronto comenzamos a construir una realidad basada en los datos y conceptos que se nos ofrecen, repetidos hasta la saciedad, que en general tratan de ofrecernos una seguridad que nos llega a través los expertos análisis de un grupo que sabe mucho de estadística.
Mientras esto llena todos los espacios, para los ciudadanos de a pie que no entienden de números, la mente se llena de interrogantes que no contestan los eruditos análisis. ¿En qué se diferencia la situación en Alemania para que no tengan la misma proporción de muertos, ni de infectados ?. ¿Cómo es que la mortalidad en España es de mas del 10% y en Corea de menos de 1%? ¿Es el mismo virus en todas partes? ¿Hay diferencias étnicas en la respuesta a la enfermedad?
Posiblemente las diferencias no estén en el fenómeno que se analiza sino en las formas de medirlo y como la relación entre el observador y lo observado construye un modelo de realidad diferente en cada caso.
Al final la estadística no es lo que sirve para describir una realidad, sino que es una herramienta para justificar la realidad que a cada uno le interesa.
Lo que está ocurriendo es que tratar de explicar lo inexplicable con cifras, sólo genera desconfianza y da argumentos para criticarse unos a otros, dándole a las mismas cifras contenidos diferentes. Es posible que en Alemania no le hagan test a los que mueren, aunque clínicamente tengan la enfermedad. Es posible que en Corea hayan hecho test a toda la población y se vea que los que mueren son un porcentaje menor que los detectados en España. Mezclar valores absolutos con relativos e ignorar la homogeneidad de la población que se estudia es un error que condiciona los resultados. Usar los resultados erróneos para sacar conclusiones es manipulación interesada. La intención, de ofrecer seguridad con cálculos erróneos de las probabilidades, es absurda y solo genera desconfianza.
Quizás merezca la pena, ante estos hechos, tener en cuenta como construimos cada uno nuestra realidad y, sobretodo que lo que importa es como respondemos en cada momento. Saber que el futuro no existe puede ayudar, saber que lo que venga hay que construirlo en el presente y esto lo podemos hacer sin estar marcados por el miedo a que mañana la curva no sea la ideal que nos gustaría.